Venezuela. Opereta en Caracas

Comparto este análisis personal sobre Venezuela que remite a una matriz de comprensión más amplia y compleja. La misma ha sido publicada en Restaurar y en otros idiomas.

Sería interesante publicar a continuación otros aportes que remiten a un marco de lectura más profundo.

Un golpe decisivo cayó en la mañana del 3 de enero sobre Caracas. El ataque contra objetivos militares y la captura del mandatario venezolano y su esposa por parte de los Estados Unidos, llevado a cabo con tanta eficacia en nombre de la política antidroga que presupondría de por sí la existencia de un acuerdo o una filtración previa, condensa de repente la atmósfera de una época y remite a la larga serie de intervenciones que marcaron la historia del continente americano. Al igual que en los inicios de la política hemisférica enunciada a mediados del siglo XIX por los Estados Unidos, la cañonera de uno va dando paso a la pisada imperial del otro, facilitada ahora por la «pax trumpiana », mientras el derecho internacional queda sacrificado en el altar del uso de la fuerza.

Sin embargo, este gesto redentor, lanzado tras el agotamiento de las medidas de presión aplicadas a Venezuela, deja al país en una encrucijada. ¿El día siguiente será el de una implosión, de un cambio de régimen y una transición democrática, o más bien el de un endurecimiento relativo de su aparato? Las consecuencias de la maniobra táctica del 3 de enero ya ponen de manifiesto enormes contradicciones e incitan inevitablemente a la comunidad internacional a intentar discernir las verdaderas ambiciones estratégicas que fundamentaron la iniciativa. Esta confusión de objetivos es precisamente un nudo gordiano del conflicto, que lo inscribe plenamente en la fisonomía de la guerra moderna.

El análisis a continuación sugiere que el futuro próximo de Venezuela difícilmente podrá coincidir con una transición negociada hacia la democracia, o con la sustitución del régimen actual por otro más moderado con fines de estabilización, incluyendo, eventualmente la expulsión de la presencia ruso-china y del narcotráfico. Aunque pesan en la balanza, las reservas petroleras de Caracas no constituyen un centro de gravedad significativo del conflicto. El objetivo estratégico radica sobre todo en la voluntad de sumir a Venezuela en una situación de crisis, mantener su condición de apéndice de Cuba y Washington y, eventualmente, encastrarlo en un dispositivo de gobernanza en contexto de emergencia[1], tal y como se está experimentando actualmente en Gaza[2] y Ucrania[3].

Para comprender esta situación en profundidad, es necesario situarse en el contexto conflictivo que caracteriza a Venezuela y a la zona sudamericana. Su interpretación es en muchos aspectos contra-intuitiva, debido principalmente a la falta de marcos de interpretación adecuados y a la complejidad de las estrategias desplegadas en el ámbito perceptivo e informacional. El ejercicio requiere por lo tanto rigor y renovación de los modos de análisis habituales.

Leer a continuación en VENEZUELA V: OPERETA EN CARACAS .

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